¿LOS PERROS RÍEN Y SONRÍEN?

La risa es una respuesta biológica y la sonrisa un movimiento de intención o de baja intensidad de la risa. La risa es innata, involuntaria en su mayor parte, y es una forma de comunicación que los humanos compartimos con los primates más cercanos a nosotros filogenéticamente. Tiene un origen filogenético. Es la expresión del buen humor, de estados de felicidad, de alegría, de diversión y aparece durante el juego o en estos estados.

La sonrisa en el bebé humano comienza inicialmente como un gesto físico y posteriormente se asocia a lo emocional. Genera un estado emocional positivo y existe un feedback en el sentido de que una situación positiva promueve la sonrisa y el forzar la misma promueve estados emocionales positivos.

El sistema límbico procesa ciertos estímulos y las emociones en respuesta a ellos, disparando los resortes físicos de la risa, como la expresión facial y estimulando las estructuras neuronales asociadas. La amígdala cerebral y el hipocampo están involucrados en la risa.

Antes se pensaba que la risa era exclusiva de los humanos, pero ahora se sabe que, como tantas otras conductas o particularidades, no es exclusividad nuestra. Por supuesto existe en nuestros primos más cercanos como los chimpancés, gorilas y orangutanes, pero, yendo más allá, el neurocientífico y psicobiólogo estonio Jaak Panksepp, de la Universidad de Washington, padre de la neurociencia afectiva, encontró que los perros, también las ratas, emitían sonidos comparables a la risa en sus juegos. Y es que el sistema límbico es una parte muy primitiva de nuestros cerebros, muy similar en todos los mamíferos. También compartimos las emociones, algo que ya no tiene discusión en la ciencia. Ahora bien ¿cuál es la expresión de las emociones y qué es lo equivalente a la risa o la sonrisa en un animal como el lobo o el perro?

Como humanos, tendemos a interpretaciones antropomórficas al observar a otros animales. Cuando vemos un delfín, nos induce a creer que está feliz y sonriente porque su gesto eterno es similar a una sonrisa humana. La primera lección de la etología es observar la conducta separándose de la influencia de nuestra percepción de primate humano. El perro tampoco puede expresar su felicidad con la risa o sonrisa humana. Pero podemos comprender fácilmente su estado emocional alegre cuando le vemos con la boca abierta, con ciertas señales asociadas con orejas, mirada, rabo, o movimientos del cuerpo. Si de repente cierra su boca, el significado emocional es diferente.

Pero cuando la boca está abierta, con la lengua afuera y tapando los dientes inferiores, con una expresión facial relajada, el perro está contento y podríamos decir que es el equivalente a nuestra expresión de sonrisa. No todo lo deberíamos comparar desde el punto de vista humano, pero si hemos de hacerlo, entonces sí, podemos percibir la sonrisa y la risa en el perro como expresión, diferente a la nuestra, de una emoción que compartimos, de alegría, felicidad y diversión.

David Nieto Maceín .- Professor of Ethology

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David Nieto Macein

Profesor de etología

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